Faith Offering / Donation


 

martes, 5 de enero de 2016

dinero, money, felicidad, happiness

            En su clásico de 1910 "The Science of Getting Rich" Wallace D. Wattles hizo esta seria declaración:  " El pobre no necesita caridad; ellos necesitan inspiración. La caridad sólo les da una barra de pan para mantenerlos vivos en su miseria, o les da una entretención para hacerles olvidar por una hora o dos;  pero la inspiración les hará elevarse por sobre su miseria.  Si usted quiere ayudar a  los pobres, demuéstreles que ellos pueden llegar a ser ricos; pruébelo haciéndose rico usted mismo".

            A simple vista ésto puede parecer duro o indiferente pero yo creo que el Sr. Wattles quiso decir precisamente todo lo contrario.  El está hablando del desarrollo de la consciencia.  La persona que depende de la caridad o de la bondad de otros, seguramente esté habituada a la debilidad en su consciencia que perpetuará la dependencia en sus vidas.  Esto es especialmente importante, yo creo cuando se trata de los niños porque la "caridad" impone en sus mentes un sentido de desesperanza y el comienzo del desarrollo de una consciencia de pobreza.  Y por "caridad" el Sr. Wattles y yo también queremos decir que el dar algo a alguien sin una expectativa de un esfuerzo o de una acci
ón de su parte, otra más que aceptar aquello que se les da.

            Ninguno de nosotros querría donar a causas que no valen la pena o a gente que usa lo que le damos para abusarse ellos mismos u a otros.  El Sr. Wattles escribió también ésto:  "No gaste su tiempo en trabajo de caridad, o en movimientos de caridad; todas las acciones o movimientos de caridad perpetúan la miseria que tienen por objeto erradicarla".  Y ésto lo podemos ver en el mundo de hoy al igual que él lo vió en 1910.  Los movimientos de caridad se han expandido dramaticamente en nuestro mundo. Y muchos casos aún en vez de promover un sentido de gratitud ha albergado un sentido de falso-derecho.  Hay maneras de ayudar a la gente sin disminuir su dignidad inherente.  Un excelente ejemplo es Goodwill,[tiendas que vende a previos basicos]  la cual fue fundada en Boston en 1902 por el Rev. Edgar J. Helms, un ministro metodista y pionero innovador social.  Helms recolectaba artículos domésticos usados y ropa usada en las areas ricas de la ciudad, luego entrenaba y contrataba a aquellos que eran pobres para remendar y reparar los artículos usados.  Las mercaderías usadas luego eran revendidas o donadas a las personas que las habían reparado.  El sistema dio resultado, y nació la filosofía de Goodwill de "dar una mano y no de regalar".  Es esta filosofía de "dar una mano" que ha inspirado a sin número de gente a elevarse por sobre sus circunstancias hacia algo mejor.  Organizaciones que proveen educación o cuidados médicos siguen esta filosofía de 'dar una mano" o de ayudar.

            El Dr. Robert Bitzer quien fundo la iglesia Hollywood Church de R.S hizo énfasis en su congregación que dar a una iglesia no era una "contribución de caridad" ya que la iglesia es una entidad "sin fines de lucro " no una agencia de caridad. Su iglesia estuvo pagada, incluyendo la remodelación y las adiciones, dentro de ocho años y cuando él falleció su iglesia era una de las más prósperas de todas las iglesias de Hollywood.  La palabra "caridad" encierra una atmósfera de cosas de poco valor y la incapacidad de ser auto-suficiente, lo cual ambas contradicen las enseñanzas de la ciencia de la mente y la filosofía del Maestro Jesús.  La persona que da con el sentido de "caridad" puede sentir un crecimiento de su propio ego pero no hay involucrado ningún principio que aumente la permanencia de bien tanto para el donante como para el que recibe.

            El dinero y la riqueza han sido falsamente identificados por el dogma religioso como algo muy diferente de aquello que fue declarado en la sabiduría antigua, incluyendo los evangelios.  La Mente Maestra Jesús nos dió el principio de prosperidad en su "parábola de los talentos" [talento: medida monetaria de la antigüedad] y los místico antes que él nos dieron su punto de vista del valor del pensamiento de prosperidad:  la sabiduría antigua, Eclesiastés 10:19-20  "Un banquete es hecho por el placer, el vino alegra a los vivos, y el dinero sirve para todo.  No hables mal del rey aún en tu pensamiento, ni en tu cámara secreta hables mal del rico; porque las aves mensajeras llevarán tus palabras, y las que tienen alas reportarán tus palabras".  El Rey Salomón quien es considerado ser el autor del Eclesiastés nos dice que no sólo veamos el dinero como algo bueno para disfrutar y algo necesario sino también nos dice no hablar en contra de la riqueza y el prestigio.  Esto es una enseñanza de la consciencia porque lo que nosotros aceptamos en consciencia se manifiesta en nuestra experiencia ya sea lo que creemos acerca de nosotros mismos o acerca de alguien más.  Hay gente que vive su vida entera creyendo que otras personas tienen dinero y ellos no ... y por tanto ellos no tienen.  Una consciencia de prosperidad no es heredada. Es desarrollada  a través de nuestro pensamientos, creencias y acciones.  Podemos controlar los tres con el poder de nuestra mente.

            Pongamos en nuestra mente que el dinero y la felicidad van de la mano, como quien dice dos lados de la misma moneda.  Hemos escuchado la expresión "el dinero no compra la felicidad" ... bueno, la pobreza tampoco ... y mantengamos ésto claro en nuestra mente cada día en todas las cosas que nos conciernen ...  "dinero, money, felicidad, happiness" en cada idioma, ¡veamos el dinero y la felicidad como nuestros!  Por favor lean y relean esta afirmación espiritual entregada a nosotros por el místico estadounidense Ernest Holmes hasta que el pensamiento de escasés financiera haya desaparecido de nuestra mente:  "Mi conocimiento de que el gran Yo Soy está siempre disponible y me da un incremento de mi capacidad de sacar de Sí y para estar consciente de la presencia del Espíritu.
            Por medio de la quieta contemplación de la mini-acción del Espíritu, yo aprendo a mirar quieta y calmadamente por sobre cada condición falsa, viendo a través de sí hasta el otro lado de la Realidad invisible la cual moldea las condiciones y recrea todos mis asuntos después en un patrón casi más Divino.
            Con una penetrante visión espiritual yo puedo disipar la obstrucción, quitar el obstáculo, disolver la condición equivocada.
            Estando quieto, yo puedo ver la salvación segura de la Ley.
            Yo ahora reclamo salud en vez de enfermedad, riqueza en lugar de pobreza, felicidad en vez de infelicidad.
            Cada pensamiento de miedo o limitación es borrado de mi consciencia.
            Yo se que mi palabra transmuta cada energía en acción constructiva, produciendo salud, armonía, felicidad y éxito.
            Yo se que hay algo en el centro de mi ser el cual es absolutamente seguro de sí mismo.
            Tiene total seguridad y me da la seguridad total de que todo está bien.
            Yo mantengo mi posición como un Ser Divino aquí y ahora.
            Yo se que en esta consciencia de realidad está la provisión de cada una de mis necesidades - físicas, mentales o espirituales - y yo acepto que esa provisión con la más profunda gratitud.
            Yo estoy agradecido de que éste es el camino que la Vida llena mis necesidades, a través de la entrada de mi ser interno, y yo estoy agradecido de que yo se como usar esta Ley perfecta.
            Yo vengo a esta gran Fuente de Abastecimiento, en el centro mismo de mi ser, para absorber aquello de lo que tengo necesidad, mental y fisicamente, y yo estoy lleno con el sentido de la Realidad de eso que yo deseo.
            Como yo estoy lleno de la Realidad yo Le permito que fluya en mi mundo de pensamento y acción, sabiendo que Ella tráe paz, armonía y orden a todo mi alrededor.
            Ahí se levanta dentro de mí la fe ilimitada en la inconsquistable Presencia de la Ley perfecta, y de la Acción Divina".

¡Y ASI SEA!
¡Mantengan la fe!
Rev. Henry Bates

martes, 29 de diciembre de 2015

lo que tú batallas lo enciendes

     

          A medida que esperamos el nuevo año muchos de nosotros estaremos considerando hacer cambios en nuestras vidas.  Algunos de nosotros estaremos esperando expandir el bien que estamos experimentando con la esperanza de incrementar y compartir el mayor bien que esperamos recibir.  Y para algunos, esta decisión de cambiar es el resultado de estar desilusionados si no completamente frustrados por las condiciones en que nos encontramos.  Esto puede tomar la forma de una mala relación o matrimonio, una carrera desilusionante, la falta de éxito, problemas de salud, cuestiones de dinero o simplemente ese sentimiento de bla, bla, bla que huele a falta de entusiasmos por la vida.  Nada puede ser de mayor detrimento a nuestra mente, cuerpo y espíritu que una falta de enstusiasmo por la vida.  Y mucha gente intenta resolver ésto haciendo su propia batalla para salir de eso;  mental y emocionalmente.

            Demos una mirada a las palabras de sabiduría del conocido filósofo William James:
"El mundo que nosotros vemos que parece tan loco es el resultado de un sistema de creencias que no está funcionando. Para percibr el mundo de manera diferente, debemos esta dispuestos a cambiar nuestro sistema de creencias, dejar que el pasado desaparezca, expandir nuestro sentido del ahora, y disolver el miedo en nuestras mentes.

            Nuestro deseo de luchar contra las circunstancias o contra la condiciones en que nos encontramos viene de un profundo pensamiento de que las cosas no van a cambiar y si cambian, tal vez ellas serán unas más difíciles de experimentar. Tememos a la repetición de la negatividad. No reconocemos que ésto nunca puede haber sido aceptado conscientemente de ser verdad para nosotros, pero para poder tener un "efecto" debe haber una "causa" y si el efecto es una negación de nuestro entusiasmo y esperanza, entonces la causa es una creencia en algo morboso.

            ¿Somos nosotros responsables de las circunstancias y condiciones en que nos encontramos?
Absolutamente que lo somos.  Sin embargo, ésto no significa que la vergüenza, la propia culpa o la duda en nosotros mismos es deseable o aceptable.  No podemos regresar en el tiempo  a la consciencia que causó nuestras condiciones y circunstancias.  Ni tampoco podemos ser responsables por una consciencia que ya no es nuestra. Nuestra sola responsabilidad es comenzar hoy día a cultivar y desarrollar la consciencia que nos da poder para movernos hacia adelante con la confianza de saber y aceptar que las ideas correctas, las oportunidades perfectas, las condiciones apropiadas nos serán reveladas.  William James escribió:  "La aceptación de lo que ha sucedido es el primer paso para sobreponerse a las consecuencias de cualquier infortunio".   Y él tambien escribió: "Nosotros tenemos que vivir hoy por la verdad que podemos obtener hoy y estar listos para mañana llamarla falsedad".

            En verdad, nuestra lucha es contra los "efectos" ya que es imposible luchar contra las causas del pasado.  ¿Podemos nosotros recordar o reconocer aquello causado por nuestras condiciones?  ¿Qué pensamientos? ¿Qué creencias? ¿Qué dolor o desilución o miedo que provocaron el pensamiento o la creencia que negó la alegría y la confianza que sentimos? Yo pienso que no es así e intentar  identificar un algo negativo es mucho más complejo que identificar la "causa" que creará el cambio positivo que deseamos.

            Ponga esas palabras del místico estadounidense Ernest Holmes su mente y elija creer que son la verdad acerca de usted:  "El Espíritu interior me hace nuevas todas las cosas.  Cada pensamieto o condición negativa es eliminada de mi experiencia. Yo estoy consciente de mi unión con el Bien. Yo estoy consciente de mi unidad con la Vida. Yo espero más prosperidad, más felicidad, más armonía que nunca antes. Yo camino en la alegría del bien siempre incrementando".

            Frecuentemente yo pienso en las palabras de la Mente Maestra Jesús cuando él nos advirtió de "no resistir el mal" ... en otras palabras, no traten de resolver un problema a nivel del problema porque si ustedes lo hacen, el problema se multiplicará ... o como diría el Rev. Ike, "lo que tú batallas lo enciendes" ... y ésta es la verdad para todos nosotros ... y  pensamientos llenos con aspiraciones de logros y deseos cumplidos también se multiplicarán ... y ésta tambien es la verdad para todos nosotros.

¡Y ASI SEA!

¡Mantengan la fe!
Rev. Henry Bates

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Reconociendo al Cristo en Navidad

          

          Hoy yo encontré a alguien que me dijo que ellos odian Navidad y yo debo decir que es la primera vez que alguien como nunca antes me haya dicho eso. Me tomó por sorpresa especialmente ya que se que la persona asiste a una iglesia episcopal. Quizás ellos no están claros sobre su entendimiento del significado de la celebración la cual es una celebración del "Cristo" ... la Ley del Amor que está siendo realizada en la consciencia de la humanidad.  Yo se que Jesús no nació en Diciembre 25 y yo se también que él no era el "Cristo" pero también se que sus enseñanzas y la consciencia Crística pueden ser muy bien ayudarnos a todos nosotros a encontrar "al Cristo" adentro de nosotros mismos. El místico estadounidense, Ernest Holmes, explicó ésto my sencillamente: "Los dos grandes maestros de la Biblia son Moisés y Jesús. Moisés enseñó la ley universal de causa y efecto. Jesús nos habla de una relación directa entre Dios y el hombre. Uno no está completo sin el otro. Ambas enseñanzas son necesarias".  Y continúa escribiendo: "El Espíritu interno, el cual es Dios, testimonio del hecho divino de que nosotros somos hijos de Dios, los hijos del Altísimo.
Como hijos de Dios somos herederos del cielo de la realidadd; herederos unidos con el Cristo. Cristo tipifica al Hijo universal del cual cada uno es miembro individual".

            Ernest Holmes sinceramente esperaba y creyó que todos aprenderíamos a "evolucionar" sus enseñanzas como el Maestro Jesús enseñó en simples parábolas para que los no educados pudieran comprender las profundas leyes espirituales creyendo que los iluminados  entre nosotros también evolucionarían sus enseñanzas. Unir a una religión la filosofía de cualquier gran maestro espiritual es ciertamente crear contradicciones; p.e. el cristianismo ha adaptado ciertos concepto de la filosofía de Platón a sus principios religiosos creando confusión. Para comprender el concepto "hijos de Dios" de las enseñanzas de Jesús nosotros debemos comprender que la palabra "hijo" en el idioma de Jesús, el arameo, quiere decir "una parte de" ... y la inteligencia revela que cada ser viviente es una "parte de"
D-s, no sólo aquello de la especie humana porque D-s es la Vida misma.

            Sin embargo, aún sin un profundo entendimiento de las enseñanzas de Jesús, su historia nos inspira a revelar más del Cristo dentro de nuestra propia alma o consciencia individual. El gran Dr. Norman Vincent Peale ilustra ésto en una historia de su niñez: " Una víspera de Navidad cuando yo tenía cerca de 10 años o also así, mi padre y yo pasábamos por la tienda por departamentos Burkhart's en Cincinnati cuando un viejo sucio con un sobretodo raído me detuvo, me tomó por la manga y dijo, "joven, me da algo".
            Yo retiré mi brazo, le dí al hombre un ligero empujón y me alejé, con indiferencia.
Mi padre se detuvo. "Tú no deberías tratar así a un hombre---en víspera de Navidad o en ningún otro momento".
            "Pero, papá", dije yo, "él es un vago".
            "No hay tal cosa como un vago, Norman", dijo mi padre, "Tal vez haya algunas gentes que no han hecho gran cosa de sus vidas, pero todos nosotros somos hijos de Dios".
            Entonces él sacó su vieja y escuálida billetera---nunca tenía mucho en ella---y me dió un dólar. Y dijo, "Vé alcanza a ese hombre. Dile, 'Señor, yo le doy este dólar en nombre de Jesús. Feliz Navidad".
            "Oh, no", yo dije. "No puedo hacer eso". El dijo, "tú haz lo que te digo, muchacho".             Ese tiempo realmente te importaba lo que los padres te decían.
            Así es que seguí al homnbre y le dije, "Señor, yo le doy este dólar en el nombre de Jesús. Feliz Navidad".
            El viejo estaba asombrado. Se quitó su vieja gorra y me hizo una reverencia y me dijo, "Le agradezco, joven señor. Feliz Navidad".
            En ese momento, su cara para mí se volvió hermosa. El ya no era un vago.
            Bueno, todo ésto sucedió hace muchos años atrás, pero yo lo recuerdo vívidamente porque mi padre me dió tal clara demostración del nuevo mandamiento que Jesús nos trajo.
            "Amaos unos a otros", dijo Jesús en Juán 13:34,  Nada de si es, es que, o peros. Sin reservas. Y así es como Jesús amó. El amó al pobre, al enfermo, a las prostitutas, a los criminales, a los "vagos".  El amó a aquellos que lo ridiculizaron, odiaron y Lo abusaron. Para mí, Navidad es acerca de esa manera de amar.
            Si tú estás buscando palabras para ser más grande, déjame decirte que tú nunca serás más grande, ni más sabio, ni más bello que cuando tú estás poniendo esas palabras a trabajar. Amaos unos a otros".

            El espíritu Crístico dentro de nosotros puede estar obligado a ser revelado desde adentro de nosotros de muchas maneras y no tenemos que ser religiosos para que ésto sea verdad. Ya sea que recibimos nuestra inspiración de parte de Jesús, Buda, Krishna o Paramahansa Yogananda, poco importa, lo que importa es como nosotros traducimos esta inspiración en acciones que obtenemos en nuestras experiencias de vida. Y la época de Hanukkah y Navidad nos dan plenitud de oportunidades para experimentar el Cristo mismo de nosotros. Es una época de dar y más que todo de reconocimiento de que hay Algo más en nosotros que la mera carne y huesos. Es una época para extender nuestro corazón y nuestro espíritu a aquellos que conocemos y a aquellos que no conocemos. Es tiempo de compatir no sólo cosas de naturaleza material sino aquellas cosas del corazón; bondad, empatía y amor.

            Esta historia viene de un sermón del Dr. Norman Vincent Peale compuesto en 1970:
"Una víspera de Navidad hace más de 35 años atrás yo estaba en Syracuse. La gente de la iglesia estaba distribuyendo grandes, abultadas canastas de Navidad motivados por el amor a familias pobres en el vecindario.
            Todas las canastas habían sido repartidas menos una y yo me ofrecí para entregar la última. Me llevó a una extraña aventura. La casa era poco más que una casucha detrás de unas delapidadas viviendas. Y obviamente una sobre trabajada joven esposa me admitió.
            Yo podía ver que ella había estado restregando la ropa de la familia en una acalorada banera al estilo antiguo. En abultado sofa tendido el joven esposo obviamente entrado en sus copas. La esposa siguió mi mirada. "El es un hombre maravilloso" dijo defensivamente. "Si no fuera por esa debilidad, él llegaría lejos. Y lo hará ... él lo hará".
            Su voz se ahogo en su garganta. En la pared, sorprendentemente, había dos excelentes pinturas las cuales parecían muy fuera de lugar dado el ambiente. Ellas mostraban gente obviamente digna y sobresaliente. "Ellos eran sus padres", explicó ella, "que eran gente buena de Nueva Inglaterra. El no se habría desecho de esas pinturas aún si estuvieran muriendo de hambre. Yo creí que ellos representan su posición en la vida, tal vez con esperanza".
            Yo le dí la canasta a la joven mujer, le deseé una Feliz Navidad, y me determiné a ayudar a esa familia de una manera más creativa que simplemente una canasta de Navidad. Al día siguiente, Navidad, pasé para ver de nuevo a esa gente y tuve una visita agradable. Al domingo siguiente aparecieron en la iglesia y se mantuvieron asistiendo cada semana.
            Yo pase el día que ellos se mudaron a una simple pero linda casa. Yo debo admitir que me emocioné un poco cuando ví a Fred portando aquellos dos retratos hasta la nueva casa. Era Julio cuando ellos se trasladaron, pero no pareció nada incongruente cuando Fred dijo felizmente, "¡Feliz Navidad!".
¿Por qué no?  Fue en Navidad que la vida comenzó a ser feliz para esta linda familia".

            Lo que el Dr. Peale le dió a esta familia fue mucho más allá de los juicios humanos que la evidencia que vemos en nuestro mundo de hoy.  La mayoría de la gente, incluyendo la mayoría de los ministros, predicadores, sacerdotes y rabinos, habrían tenido poca empatía para esta joven pareja la cual parecía una mujer supertrabajadora y un esposo borracho. Demasiado de nosotros habrían dejado la canasta y eliminado de nuestra mente cualquier preocupación sobre ellos. Sin embargo, es el Cristo que nos habría obligado a dejar de lado nuestros juícios y dado más de lo que el Dr. Peale les dió; dignidad, respeto y valor.

            Pensemos en el Cristo interior mientras leemos estas palabras del Salmo 51:10 de la sabiduría antigua:  "Crea en mí un corazón limpio, O Dios, y renueva un espíritu bueno dentro de mí" ---- y agregemos,  " cuando yo reconozco el Cristo en mí en Navidad y durante
todo el Año Nuevo".

¡Y ASI SEA!

¡Mantengan la fe!
Rev. Henry Bates